
De acuerdo con cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), 40,2% de los hogares en Bogotá mencionan tener mascota, el 65,8% de ellos tienen perro y el 43,7%, gato. Se estima que 2.7 millones de hogares en todo el país tengan un felino en casa.
En este sentido, y en el marco del Día Internacional del Gato que se celebra cada 8 de agosto, es imprescindible recordar que los gatos han dejado de ser considerados animales independientes que requieren pocos cuidados.
Para Marilym Mosquera Garzón, médica veterinaria y docente del Programa de Medicina Veterinaria de UNIAGRARIA, “los gatos son hoy uno de los animales de compañía con mayor crecimiento en los hogares, gracias a los avances en medicina felina, al mayor conocimiento sobre su comportamiento y a los cambios en el estilo de vida de las personas”.
Por qué cada día más personas eligen tener gatos
El crecimiento de la población felina responde a múltiples factores sociales. Los gatos se adaptan con facilidad a viviendas urbanas y a hogares con espacios reducidos, una característica que resulta atractiva para muchas familias y personas que viven solas.
A esto se suma un mayor conocimiento sobre su comportamiento y los beneficios que la convivencia con animales de compañía puede aportar al bienestar emocional. Diversos estudios han demostrado que compartir la vida con un animal puede contribuir a disminuir la sensación de soledad, favorecer la interacción social y mejorar la calidad de vida.
En este sentido, Mosquera Garzón comentó que “el aumento de la medicina especializada en felinos y la educación sobre tenencia responsable también han fortalecido la confianza de las personas para incorporar un gato como miembro de la familia”.
Mitos y verdades sobre la convivencia con los gatos
Sin embargo, a pesar del avance de la Ciencia, aún persisten mitos sobre los gatos que pueden afectar su bienestar:
- Mito: Los gatos no necesitan cuidados porque son muy independientes
- Realidad: Aunque son animales con una gran capacidad de adaptación, dependen completamente de sus cuidadores para recibir alimentación adecuada, atención veterinaria, vacunación, desparasitación y un ambiente que les permita expresar su comportamiento natural. Su bienestar requiere tanto cuidados físicos como emocionales.
- Mito: Los gatos siempre caen de pie y nunca se lastiman.
- Realidad: Los gatos poseen un reflejo que les permite girar su cuerpo durante una caída, pero esto no evita lesiones graves. Las caídas desde ventanas y balcones pueden ocasionar fracturas, traumatismos e incluso poner en riesgo su vida.
- Mito: Los gatos deben tomar leche.
- Realidad: La mayoría de los gatos adultos presentan intolerancia a la lactosa. El consumo de leche puede provocar diarrea y otros trastornos digestivos. Su mejor fuente de hidratación siempre será el agua.
Cuidados esenciales para una tenencia responsable de gatos
Aunque son “independientes”, los gatos necesitan atención y acompañamiento constante. Por ello, la médica veterinaria comparte algunas recomendaciones a la hora de tener un gato como mascota:
- Realizar controles veterinarios periódicos.
- Mantener al día las vacunas y la desparasitación.
- Proporcionar una alimentación balanceada según su edad.
- Garantizar agua fresca disponible permanentemente.
- Mantener limpia la caja de arena.
- Ofrecer enriquecimiento ambiental mediante rascadores, juguetes, escondites y lugares elevados para descansar.
- Promover la esterilización como estrategia para mejorar la salud y prevenir la reproducción no controlada.
- Mantenerlos preferiblemente dentro del hogar o en espacios seguros para disminuir el riesgo de accidentes, enfermedades y el impacto sobre la fauna silvestre.
Ante esto, Mosquera Garzón expresó que “los gatos no son mascotas de bajo mantenimiento. Son animales con necesidades biológicas, comportamentales y emocionales específicas. Una tenencia responsable implica compromiso, atención veterinaria y comprender que su bienestar depende completamente de quienes los cuidan”.
Cómo prevenir enfermedades asociadas a la convivencia con gatos
Como cualquier especie animal, pueden participar en la transmisión de algunas enfermedades:
- La toxoplasmosis es probablemente la más conocida, aunque también una de las más malinterpretadas. La principal fuente de infección para las personas continúa siendo el consumo de carne cruda o mal cocida y alimentos contaminados, más que el contacto directo con gatos. Mantener una adecuada higiene al limpiar la caja de arena y lavarse las manos reduce significativamente el riesgo.
- También pueden presentarse enfermedades como la enfermedad por arañazo de gato, causada por la bacteria Bartonella henselae; la tiña, una infección por hongos; algunos parásitos intestinales y, en zonas donde exista riesgo epidemiológico, la rabia, razón por la cual la vacunación sigue siendo fundamental.
Expertos insisten en que los gatos no representan un riesgo importante para la salud pública cuando reciben atención veterinaria y viven bajo condiciones adecuadas de higiene.
