- Bogotá se prepara para vibrar con las voces del teatro universal. Desde el 28 de agosto y, hasta el 6 de septiembre, el Teatro Libre sede Centro presenta la cuarta edición del Festival de Teatro en el Libre: Clásicos en Bogotá, un encuentro que año tras año reafirma el poder de las historias que han resistido el paso del tiempo y que, escenario tras escenario, siguen hablándole al público de hoy.
- En esta edición, la escena bogotana se convierte en punto de encuentro internacional: España y México llegan como países invitados, trayendo consigo sus propias miradas sobre los grandes clásicos, mientras que Tunja se suma con una propuesta que confirma la vitalidad del teatro colombiano fuera de la capital.
- Entre las obras seleccionadas, una merece mención especial: “Ñaque o de piojos y actores”, del dramaturgo español José Sanchis Sinisterra, representada por el grupo Aria Teatro de Tunja. Aunque su lenguaje ágil y su diálogo constante con el público podrían hacerla parecer una obra reciente, su condición de clásico está fuera de duda: desde 1980, rinde homenaje a los cómicos ambulantes del Siglo de Oro español — esos actores de dos personas (“ñaques”) que recorrían Castilla llevando su arte a cuestas, en condiciones de pobreza y precariedad extrema — mientras reflexiona sobre la esencia misma del teatro: el encuentro entre quien actúa y quien mira. Un clásico contemporáneo que mira al pasado para hablarnos, con total vigencia, del presente.
Programación:
28 de agosto 8:00 p.m.
Ñaque o de piojos y actores
Grupo: Aria Teatro (Tunja)
Dramaturgia: José Sanchis Sinisterra (España)
Género: Comedia
Dos actores, de una compañía cómica tipo Ñaque (una antigua compañía ambulante de teatro formada por solo dos actores), viven representando de lugar en lugar. Haraposos, con hambre y llenos de piojos, recuerdan sus peripecias, accidentes y desencuentros.
Aria Teatro reinterpreta la obra del dramaturgo español José Sanchis Sinisterra sobre dos juglares latinoamericanos desplazados, que buscan reivindicarse como artistas ante un público indiferente. Inspirados en el Manifiesto Antropófago de Oswald de Andrade, la compañía transforma el tono existencial del texto original en un carnaval: comedia negra colombiana, cumbias, humor ácido y vulgar, y modismos propios, convirtiendo a los juglares europeos en juglares boyacenses. La escenografía, el vestuario y la música están inspirados en estéticas y sonoridades de Colombia y Suramérica.

