La Primera Maravilla de Colombia supera los 705 mil visitantes anuales y continúa posicionándose como uno de los destinos más impactantes de América Latina gracias a
su experiencia única a 180 metros bajo tierra.
La majestuosa Catedral de Sal de Zipaquirá recibió el reconocimiento “Bogotá Top 25”, una distinción que destaca a los destinos, experiencias y atractivos turísticos más innovación y experiencia para el visitante.
Este reconocimiento consolida a la Primera Maravilla de Colombia como uno de los escenarios turísticos más importantes del país, no solo por su valor arquitectónico, cultural y espiritual, sino también por su creciente impacto en la economía y promoción internacional de Colombia. Actualmente, la Catedral de Sal recibe más de 705.000 visitantes cada año, de los cuales cerca del 28 % corresponden a turistas internacionales, cifras que la convierten en uno de los atractivos turísticos pagos más visitados del país y en un motor clave para el turismo de la región.
Tallada a 180 metros bajo tierra dentro de una mina de sal activa, la Catedral de Sal de Zipaquirá se ha consolidado como una experiencia única en el mundo, integrando historia, patrimonio, arquitectura, arte, fe, naturaleza y aventura en un solo recorrido. Su impacto ha permitido que Zipaquirá continúe fortaleciéndose como uno de los destinos turísticos culturales más relevantes de Colombia.
“Me siento muy orgullosa porque este reconocimiento refleja el compromiso de todo el equipo de la Primera Maravilla de Colombia, quienes trabajan día a día para crear experiencias únicas. Hacemos que cada visitante viva una historia bajo tierra que deje huella y lleve el buen nombre de Zipaquirá, la región y Colombia a cualquier parte del mundo. Este logro nos impulsa a seguir fortaleciendo la oferta turística y cultural del destino”, manifestó Yenny Páez Sabogal, Gerente de Catedral de Sal de Zipaquirá.
El sello “Bogotá Top 25” representa además un impulso para seguir innovando en experiencias turísticas de alto impacto, apostándole a la transformación cultural, la sostenibilidad y la promoción internacional de Colombia como destino de talla mundial.
Considerada una obra maestra de ingeniería y arquitectura subterránea, la Catedral de Sal de Zipaquirá, ha sido reconocida durante años como uno de los lugares imperdibles para viajeros nacionales e internacionales que buscan experiencias memorables conectadas con la historia, el arte y la identidad colombiana.
Con este nuevo reconocimiento, la primera maravilla reafirma su compromiso con la excelencia turística y continúa posicionándose como un referente de orgullo nacional, llevando el nombre de Colombia a lo más alto del turismo mundial.

