
Paula Arenas, es una cantautora colombiana que logro 13 nominaciones al Latin GRAMMY® y 2 al GRAMMY®, y con su nuevo álbum “Nada es Permanente” quiero mostrar su lado más personal e íntimo, explorando la memoria, la transformación y aquello que es difícil de borrar.
Con Nada es Permanente, Paula, una de las voces más honestas y emocionalmente resonantes de la música latina, construye un universo conceptual que entiende la vida como una cocina: un espacio donde todo se mezcla y adquiere nuevos matices. Cada canción funciona como un “ingrediente” a veces dulce, a veces ácido, a veces incómodo, que, en conjunto, da forma a una historia profundamente humana, hecha de recuerdos, pérdidas, aprendizajes y emociones que evolucionan.
“Este álbum nace de entender que la vida no se puede controlar, solo sentir. ‘Nada es Permanente’ es mi forma de aceptar los cambios, de honrar lo que se fue y de agradecer todo lo que, de alguna manera, sigue viviendo en mí”, agrega Paula.
El álbum presenta una propuesta de producción orgánica y sofisticada, que se aleja del pop comercial para construir una identidad más honesta y atemporal. Captura con delicadeza esa idea de lo inesperado y lo inevitable. Inspirada en la sensibilidad de la balada clásica, la canción se mueve entre la sorpresa emocional y la aceptación, explorando esos encuentros que llegan sin aviso, pero terminan transformándolo todo.
En esta ocasión Paula asume un rol clave como co-productora del proyecto junto a Sebastián Mejía y María Elisa Ayerbe, a cargo también de la mezcla, reafirmando su participación activa en las decisiones creativas y técnicas que dan forma a cada canción.
Entre los colaboradores del proyecto también se encuentra Juan Pablo Vega, quien coescribió y produjo algunas canciones, Camilo Velandia quien produjo “Golpe de Luz”, así como Erika Ender, Debi Nova, Manolo Ramos, Duplat, Miguel Rico, Pablo Dazan, Isabel Garcés, Virginio Nero, Nicolle Horbath y Sergio de Miguel, quienes participaron en la composición del álbum. El proyecto fue masterizado por el ingeniero Carlos Freitas.
A lo largo del álbum, Paula abre su “despensa emocional” sin filtros, dejando ver tanto el resultado final como el proceso detrás de cada canción: la vida desordenada, las contradicciones, los momentos de duda y los instantes de claridad. En ese contraste entre lo pulido y lo imperfecto, entre la cocina y la bodega, se construye la identidad de Nada es Permanente.
Más que un lanzamiento, Nada es Permanente se presenta como una obra que acompaña, que evoluciona con quien la escucha y que encuentra belleza en lo cambiante, recordándonos que aunque nada permanece igual, todo deja algo en nosotros.
