Descubre la nueva propuesta de ruta turística 100% vegetariana y sostenible en Chapinero

  • Se presenta la primera ruta turística gastronómica 100% vegetariana en Chapinero, en Bogotá, gracias a una investigación académica liderada por el Politécnico Grancolombiano.
  • El recorrido incluye diez restaurantes con menús vegetarianos, prácticas sostenibles y contacto directo con los procesos culinarios. Además, se complementa con visitas a atractivos turísticos de la localidad, talleres y actividades culturales, creando una experiencia multisensorial.
  • La propuesta responde a una creciente demanda de turistas que buscan experiencias conscientes y sostenibles. El 76 % de los encuestados mostró interés en participar, lo que confirma que el turismo vegetariano tiene un mercado real y en expansión.

Si hay una localidad en Bogotá que nunca duerme, esa es Chapinero, epicentro de cultura alternativa, sabores diversos, arquitectura vibrante y vida nocturna sin freno. Pero ahora, este sector cosmopolita se apunta una nueva medalla: convertirse en el primer destino turístico bogotano con una ruta gastronómica 100% vegetariana, diseñada desde una investigación académica que, apuesta por la sostenibilidad, la salud y el turismo con propósito.

La iniciativa nació del estudio “Propuesta para diseñar una ruta turística enfocada en la gastronomía vegetariana en la localidad de Chapinero, Bogotá”, liderado por María Janeth Pérez, coordinadora del programa en Guianza Turística del Politécnico Grancolombiano y desarrollada por el estudiante Sebastián David Bernal. Una investigación que fue más allá del escritorio para trazar una experiencia real, pensada para turistas que no solo quieren comer diferente, sino también viajar con conciencia.

Una ruta con diez sabores, muchas historias y cero carne

El corazón de la propuesta es un recorrido por diez restaurantes de Chapinero que ofrecen menús a base de plantas, prácticas sostenibles y una narrativa culinaria que mezcla lo local con lo experimental. Pero no es simplemente ir de un restaurante a otro. Esta es una experiencia guiada, con transporte incluido, tarjeta de seguro médico y una hoja de ruta que conecta cada parada con historias, personas y procesos que le dan sabor a la ciudad.

En Café Bar Universal, por ejemplo, el menú fusiona recetas europeas con ingredientes frescos de pequeños productores locales. Río Restaurante le apuesta a la biodiversidad del país, con platos que evocan ríos, selvas y páramos. En Malva, cada plato es una declaración de amor por los vegetales, con conservas de tomate y otras creaciones veganas que demuestran que no hace falta carne para sentirse satisfecho.

Más adelante, en lugares como Mesa Salvaje y Mesa Franca, los sabores criollos se reinventan entre raíces, hojas y técnicas ancestrales. La experiencia continúa en Sauvage, donde la pesca responsable y la técnica francesa se cruzan en un entorno hecho a mano. Y en Salvo Patria, el menú cambia con las estaciones para reflejar la abundancia de Colombia. La ruta también pasa por Contracorriente, que recoge la esencia del Pacífico, Casa Lelyte, con su cocina mediterránea y opciones veganas, y cierra con el reconocido El Chato, un bistró contemporáneo que rinde homenaje a los ingredientes colombianos y a quienes los cultivan.

Pero más allá de los platos, hay algo que hace esta ruta única: el contacto directo con la historia y la cocina. En cada parada, los turistas pueden hablar con el personal, conocer los procesos detrás de cada receta, descubrir de dónde vienen los ingredientes y participar en talleres breves donde se enseña desde cómo preparar una conserva hasta cómo montar una huerta urbana.

Mucho más que comida

Esta experiencia no se limita al menú. La investigación propone integrar los 41 atractivos turísticos de Chapinero: museos, parques, zonas patrimoniales, galerías y espacios artísticos para que el recorrido sea multisensorial. Así, el turista puede desayunar en un café con vista al Parque de los Hippies, caminar hasta una galería emergente, almorzar en una casona con huerta propia, visitar un espacio cultural y cerrar el día en una terraza donde la cocina de autor hace magia con ingredientes locales.

“Lo vegetariano ya no es solo una tendencia, es una filosofía de vida que exige innovación turística”, explica la docente del Politécnico Grancolombiano. El 76% de los turistas encuestados estarían dispuestos a hacer el recorrido. “Eso es una señal clara de que hay un mercado interesado, informado y listo para disfrutar”.

Lo dice la Organización de las Naciones Unidas: la gastronomía sostenible es un eje clave para el futuro del planeta. Y en Chapinero, ese futuro ya empezó a cocinarse. Esta localidad vibrante y caótica se reinventa una vez más, ahora como pionera de un turismo gastronómico sin carne, pero con mucha sustancia sabor, cultura, compromiso y una visión de ciudad que pone la vida en todas sus formas al centro de la mesa.

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